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Viajes/Servicio público · NOTICIA EXPLICADA

Por qué las tarifas aéreas de EE. UU. pueden seguir altas aunque baje el combustible

Las aerolíneas planifican sus horarios con meses de anticipación y recortan vuelos menos rentables, por lo que una baja del combustible puede tardar en llegar al precio del boleto.

Foto de archivo de viajeros con equipaje dentro de una terminal, con letreros de puertas y un avión visible tras los ventanales.
Fotografía de archivo: viajeros en una terminal de aeropuerto en 2014. Ilustra la demanda de pasajeros y la compra de boletos; no fue tomada para el informe de tarifas de septiembre de 2026. Robert Couse-Baker / Wikimedia Commons · CC BY 2.0

Los viajeros de Estados Unidos que esperan que un combustible más barato haga bajar las tarifas aéreas quizá tengan que esperar. Un informe de AP del 28 de septiembre mostró que los boletos seguían caros mientras el combustible para aviones oscilaba con fuerza este año y las aerolíneas ajustaban horarios y precios con retraso.

Parte de la explicación es operativa: las compañías deciden capacidad con meses de anticipación y no pueden volver a cobrar más por asientos ya vendidos cuando el combustible sube de golpe. Con American, United y Southwest recortando vuelos menos rentables, una menor oferta de asientos puede mantener presión sobre las tarifas incluso si el combustible retrocede.

El combustible puede bajar más rápido que los boletos

El índice Argus de combustible para aviones en EE. UU. llegó a 4,88 dólares por galón a comienzos de abril, bajó a 2,70 en junio y volvió a subir a 4,53 el 17 de septiembre, según cifras citadas por AP. El viernes anterior al informe seguía en 4,30 dólares, casi el doble del promedio de 2025 en los cuatro mercados estadounidenses que sigue el índice.

Los precios de los boletos no se reajustan a la misma velocidad. Las aerolíneas deciden meses antes cuántos vuelos y asientos ofrecer, y muchos boletos ya están vendidos cuando llega un salto del combustible. Eso crea un desfase entre los costos de combustible y un cambio sostenido de las tarifas.

Los recortes de capacidad pueden mantener escasos los asientos

Reuters informó el 16 de septiembre que American, United y Southwest reducían horarios previstos tras el aumento del combustible. United retiró algunos vuelos de diciembre y dijo que podría hacer más ajustes en 2027, mientras Southwest redujo aproximadamente a la mitad su crecimiento de capacidad previsto para 2026.

American dijo que el último aumento del combustible añadiría cerca de 1.000 millones de dólares a sus costos del cuarto trimestre. Cuando una aerolínea elimina vuelos menos rentables en vez de añadir asientos, la oferta puede seguir limitada aunque después baje el combustible.

Para el viajero, combustible más barato no significa una rebaja inmediata

AP señaló que las tarifas aéreas de agosto en EE. UU. eran 23% superiores a las de un año antes y citó estimaciones de Hopper de 402 dólares para un viaje nacional de ida y vuelta en Acción de Gracias y 452 para Navidad. Son tarifas observadas en búsquedas, no una promesa para cada ruta o pasajero.

La conclusión práctica es limitada pero útil: una baja del combustible para aviones no garantiza que un boleto concreto se abarate enseguida. La demanda de la ruta, la capacidad ya programada y cuántos asientos quedan sin vender pueden importar tanto como la cotización más reciente del combustible.

Foto de archivo de un avión de Southwest estacionado en una puerta del aeropuerto de Austin, con pasarela y equipos de tierra.
Fotografía de archivo: un avión de Southwest en Austin-Bergstrom en 2015. Aporta contexto sobre capacidad aérea y no es una imagen de septiembre de 2026. Joe Mabel / Wikimedia Commons · CC BY 3.0