Watch at EaseHistorias. Respuestas. Perspectiva.

Ciencia · NOTICIA EXPLICADA

Un candidato a planeta «fénix» podría haberse formado a partir de los restos de una estrella muerta

Una composición química inusual y una señal de brillo periódica apuntan a un posible mundo de segunda generación alrededor de HS 0209+0832. La existencia del planeta propuesto y su origen aún deben confirmarse.

Diagrama original que separa la huella química descrita y la variación de brillo de 4,4 días de la interpretación que propone la existencia de un planeta.
Ilustración editorial original: los dos indicios descritos respaldan la interpretación de un planeta candidato; no confirman la existencia de un planeta. Watch at Ease

Un equipo liderado por la Universidad de Warwick ha identificado indicios de un posible planeta de segunda generación alrededor de la enana blanca HS 0209+0832. La investigación, dada a conocer el 5 de octubre en Nature Astronomy, relaciona una mezcla química inusual en la atmósfera del remanente estelar con una variación de brillo que se repite aproximadamente cada 4,4 días.

Qué sugieren los indicios químicos

Los investigadores describen una abundancia inusual de elementos pesados, entre ellos el niobio. Interpretan este patrón como un indicio de material enriquecido en el interior de una estrella moribunda, en lugar del material rocoso que suele detectarse alrededor de las enanas blancas.

Las enanas blancas son los densos remanentes estelares que quedan después de que las estrellas expulsan sus capas externas. Estudiar el material presente en sus atmósferas puede ayudar a los astrónomos a investigar qué les llega desde el sistema circundante. El patrón químico es una pista sobre el origen del material, no una muestra recogida directamente de un planeta.

Observaciones antiguas, una nueva interpretación

Según Science News, el hallazgo químico procede de un nuevo análisis de observaciones del Hubble realizadas en 1999. La novedad actual es la interpretación de esas mediciones; no se afirma que el Hubble las haya obtenido esta semana.

Las observaciones de TESS aportan otro indicio: una variación de brillo periódica compatible con un gigante gaseoso en una órbita cercana a la estrella. El período de 4,4 días descrito no debe presentarse como un tránsito planetario confirmado ni como una medición directa del tamaño de un planeta.

Cómo podría formarse otra generación

El equipo propone que el material expulsado durante la muerte de la estrella original formó un disco, posiblemente con ayuda de una estrella compañera. A partir de ese material podría haberse formado después un planeta gigante.

Según esta explicación, la radiación arranca gas al planeta candidato, y ese gas aporta los elementos inusuales detectados en la enana blanca. Esta es una explicación propuesta de su formación, no una secuencia cuyo desarrollo hayan presenciado los astrónomos.

Qué permitiría establecer una confirmación

Si se confirma, el sistema aportaría indicios de que la formación de planetas puede reanudarse alrededor de una enana blanca tras la muerte de la estrella original. Esa historia sería distinta de la de un planeta que sobrevive a la evolución de su estrella. La afirmación se refiere a una posible vía de formación, no al primer planeta hallado alrededor de una estrella muerta.

La distinción útil para seguir este descubrimiento es la que separa los indicios de las conclusiones. La huella química y los cambios de brillo son las observaciones descritas; la formación de un planeta a partir de restos estelares es la explicación que se está poniendo a prueba.

Diagrama original que muestra una secuencia propuesta: del material estelar expulsado a un disco, un planeta candidato y gas que llega a una enana blanca.
Ilustración editorial original: secuencia propuesta de formación de un planeta de segunda generación; no es una imagen de telescopio ni una reconstrucción de una secuencia observada, y no está a escala. Watch at Ease